El cine moderno es una gran herramienta para enseñarles a los jugadores a aprender el juego porque cruza las barreras culturales en una forma que pocos elementos educativos lo hacen. Todo lo que se necesita es escuchar el consejo que se encuentra en las líneas de una variedad de películas y entonces recordar su relación con el juego de poker. Ahora esto no significa que debes utilizar una parte del guión de Buenos Muchachos en la conversación mientras juegas, sino que debes tener en mente concepto que va con esa línea.
Muy pocos villanos en la historia del cine conjuran una imagen de poder e intelecto de la forma en que lo hace en Pulp Fiction Marsellus Wallace (personificado por el actor Ving Rhames). Como la persona más mala de la cuadra, Wallace tenía una parte de todo lo ilegal que se pudiera, incluyendo al personaje de Bruce Willis, un boxeador haciéndose viejo llamado Butch. Mientras habla con Butch sobre una pelea que sucedería esa tarde, Marsellus le da a los adictos del cine este clásico trozo de sabiduría. Tiene mucho peso, especialmente cuando se lo aplica al poker.
"Veras, esta profesión está llena hasta el tope de verdaderos e irreales hijos de p**a. Hijos de p**a que piensan que sus culos se añejarán como el vino. Si esto significa que se convertirán en vinagre, es así. Si crees que se hace mejor con la edad, no lo hace". Marsellus Wallace
Reconoce cuando te has convertido en el blanco
Muchos jugadores de poker tienen problemas cuando se trata de examinar su juego. Cuando comienzan a perder, primero le echan la culpa a la mala suerte. Cuando continúan perdiendo, comienzan a echarle la culpa a la varianza. Después de un tiempo, finalmente les echan la culpa a todo y a todos menos a ellos mismos. En otras palabras, se han convertido en una presa fácil porque comenten errores constantemente y los demás jugadores han aprendido a explotarlos con regularidad. Esto continúa hasta que se dan cuenta que necesitan cerrar las pérdidas en su juego de poker. No te conviertas en esta persona si quieres mantener la cordura.
No todos serán Phil Ivey
Aunque tal vez quieras ser un profesional del poker y vivir de tus ganancias en el juego, nueve de cada diez veces no estarás cerca de este objetivo. Esto no significa que no ganes algún torneo de poker alguna vez, o que logres algunas ganancias para construir un pequeño salario en las mesas de dinero, pero si significa que las posibilidades no están a tu favor cuando se trata de victorias a largo término. Considera que los profesionales son los mejores en este juego. En otras palabras, si este fuera otro deporte como el fútbol o el basketball, ellos jugarían en las mayores ligas de estos deportes y solo por que puedas sentarte a la mesa con ellos, no significa que puedas derrotarlos, especialmente a largo plazo. Esa es la razón por la que lo llaman un juego de habilidad. Pocas personas en el mundo pueden hacer lo que ellos hacen, así que debes reconocer tus límites antes de quebrar persiguiendo un sueño imposible.
Una gran clave para alcanzar el éxito es saber cuando decir basta
Hay momentos para jugar y hay momentos para quedarse fuera del juego. Si has estado jugando una larga sesión de poker y llegan a la mesa varios jugadores frescos, la lógica te sugiere que debes retirar tu dinero e ir a descansar un poco porque es posible que comentas errores debido al cansancio y los nuevos jugadores serán capaces de capitalizar. Siempre habrá otro juego. Los verdaderos jugadores saben que tienen límites y que si quieren ganar, deben aprender a elegir los momentos donde podrán tomar ventaja de sus habilidades. Los jugadores perdedores por otro lado, comenten errores compulsivos que los convierten en presa fácil para los verdaderos tiburones. El saber cuando no estás en buena forma mental es posiblemente una de las más importantes lecciones que un jugador puede aprender. Siempre recuerda que puedes retirarte y continuar la batalla otro día.










